Mientras muchos jugadores sufren las restricciones tácticas del fútbol moderno, Yamal se alimenta de la libertad creativa. Admitió que su rendimiento en las bandas, tanto en el club como en la selección, depende de lo mucho que disfrute durante el partido; si no se divierte, su nivel baja.
«Mi juego depende mucho de la creatividad, y cuando no me divierto, se resiente. Todo parece más plano, menos inspirado. Pero cuando estoy contento, como en la Eurocopa, todo encaja y me siento más libre», explicó.