Además del traspaso, el Barcelona reducirá su masa salarial. Antes de irse, Fati había renegociado su contrato, lo que dejaba al club un coste bruto anual de unos 8,6 millones de euros hasta 2028.
Al eliminarlas, el Barça liberará unos 17,2 millones brutos en salarios durante las dos próximas temporadas, lo que mejora su situación financiera y le da más flexibilidad para planificar la plantilla.