La directiva del Barcelona ha modificado su postura tras el desaire del Atlético de Madrid y ha decidido proseguir las negociaciones para fichar al astro argentino Julián Álvarez.
El Atlético respondió por redes sociales con una postura clara y un tono irónico, elevando la tensión entre ambos clubes.
En un comunicado, el club madrileño afirmó: «En los últimos meses hemos sido objeto de una campaña de desprestigio. Pero, por supuesto, ni se nos ocurriría contratar al vicepresidente del colegio de árbitros o recurrir al amiguismo político para fichar jugadores».
Días antes, el Atlético había publicado varias imágenes generadas con inteligencia artificial en las que Lamine Yamal, Pedri y Rafinha aparecían con la camiseta rojiblanca, acompañadas de comentarios irónicos sobre su posible fichaje.
Según La Vanguardia, el Barcelona analizó las publicaciones el fin de semana y valoró demandar por posible violación de los derechos de imagen de sus jugadores.
Finalmente, el club azulgrana optó por no presentar denuncia para no afectar las negociaciones en curso y preservar sus intereses deportivos.
Aun así, el Barça ha dejado claro que respaldará a cualquier futbolista que quiera actuar por su cuenta ante una posible vulneración de sus derechos de imagen.
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Rafael Yuste, presidente interino, declaró a TV3: «Me parecieron comentarios muy inapropiados, pero debemos centrarnos en lo que hacemos como club».
Y añadió: «La buena conducta es lo primero, y debemos dar ejemplo, desde el presidente hasta el último miembro del consejo de administración».
Yosti añadió: «Pero esto no cambia nuestra política deportiva; Deco tiene claras sus ideas y las mantendrá».
La declaración se produce mientras el Barça trabaja por mantener la estabilidad en sus relaciones con otros clubes, sobre todo con el Atlético de Madrid, en plena negociación de posibles fichajes.