Tras el Mundial, Lamine Yamal volverá al Barcelona y ya no tendrá el camino a los penaltis despejado.
Tras un año como primer lanzador, ahora competirá con un especialista infalible: el inglés Anthony Gordon, primer fichaje del verano.
Yamal se ha ganado la confianza de Hansi Flick: ha marcado dos penaltis en La Liga y llevó al Barça a los 70 puntos, hasta que falló por primera vez —su tiro golpeó el poste ante el Girona—.
Aun así, superó en jerarquía a Rafinha y Lewandowski, pero dejó abierto un debate: ¿quién lanzará la próxima temporada?
La respuesta podría llegar desde Newcastle: Gordon cerró la temporada 2025-2026 con un 100 % de acierto en diez penaltis, dato que la prensa catalana destacó al presentarlo como «el nuevo extremo del Barça».
Tras el amistoso contra Costa Rica, declaró a ITV: «Estaba emocionado por la salida de Kane; cuando supe que había salido, quise lanzar. Me encantan los penaltis y la presión que conllevan, así que me alegré de ver el balón entrar en la portería».
En el minuto 68 transformó una pena máxima, lanzada con fuerza al ángulo superior izquierdo del portero suplente Abraham Madrez.
Con el Newcastle, Gordon ha mostrado gran calma en la Premier y la Champions, lo que hace que muchos lo vean como un especialista.
Según «Marca», Flick tiene una nueva ecuación: Yamal aporta desborde por derecha y talento en espacios reducidos, pero acaba de recuperarse de una lesión, por lo que dosificar su esfuerzo es clave.
Gordon, en cambio, brilla como extremo izquierdo —el puesto de Rafinha— y también como segundo delantero, lo que aporta más flexibilidad a la rotación.
En el vestuario el penalti es un privilegio que se gana con cifras, no con fama. Yamal, que ha crecido paso a paso, ahora rivalizará con un compañero que no ha fallado ningún lanzamiento en toda la temporada y que admite: «Me encanta la presión».
Cuando Yamal regrese a los entrenamientos, deberá pelear su sitio ante un futbolista que ha llegado al Camp Nou con un 10/10 y con ganas de seguir lanzando penaltis.