Aunque los clubes suelen intentar influir en los minutos de juego de sus jugadores estrella durante los parones internacionales, el Mundial sigue otras reglas. El Barcelona y la RFEF conversan, pero el cuerpo técnico de la selección tiene la última palabra, lo que deja a Hansi Flick y a la directiva del Barça con poco margen de acción.
De la Fuente insistió en que las líneas de comunicación permanecen abiertas, pero reivindicó su autoridad definitiva sobre la selección de la convocatoria para el partido del lunes.
«La comunicación con el Barça es fantástica, hay una colaboración extraordinaria. Hay un contacto constante con el Barça, pero soy yo quien tomará la decisión. Yo evaluaré si tiene que jugar o no», añadió.