El fichaje del joven delantero egipcio Hamza Abdelkarim por el Barcelona afronta una crisis legal inesperada, justo cuando el jugador de 18 años acapara titulares con el inicio del Mundial 2026.
Tras dejar el Al Ahly, el ariete vivió meses de incertidumbre, A principios de 2026 luchó por convencer al Al Ahly de que completara su cesión al Barcelona, se adaptó rápido al filial azulgrana y empezó a marcar goles en cantidad, un salto que le abrió las puertas de la selección absoluta de Egipto para jugar su primer Mundial.
Según el diario español «Sport», Al Ahly presentó una queja oficial ante la Federación Egipcia de Fútbol, lo que ha generado polémica en los últimos días.
Según el rotativo, Diaa Bahgat, director deportivo del Al-Koum Al-Ahmar, exige que su club reciba la parte legal del traspaso de Hamza del Al-Ahly al Barcelona, amparado en el derecho de formación y el mecanismo de solidaridad, y recuerda que el jugador ya vistió su camiseta.
Bahgat declaró: «El registro del jugador es totalmente legal y válido, y cuenta con la firma del jugador y la de su padre, además de la huella dactilar de este último».
El club reclama un porcentaje de los 1,5 millones de euros pactados entre el Barcelona y el Al Ahly y asegura que no busca perjudicar la carrera del jugador.
«Hamza es como mi hermano menor, pero debemos velar por los derechos del club, tal como establecen los reglamentos de la Federación», añadió.
El club emitió un comunicado pidiendo que se respete al jugador y se proteja su concentración con la selección egipcia durante el Mundial, para evitar el revuelo mediático.
Hamza se incorporará al filial del Barcelona a las órdenes de Biletti y, tras un breve paso por el juvenil, podría entrenar con Hans Flick en el primer equipo, lo que confirma su buena proyección.