Los rivales han entendido que dejarlo en un uno contra uno es un desastre anunciado. Yamal admite que ya está acostumbrado a que varios defensas lo rodeen, pero mantiene la calma y supera esas trampas tácticas implicando mejor a sus compañeros.
«Al menos tres [marcadores]. Si tengo suerte, dos. Pero uno contra uno, nunca», afirma. “Por eso planifico jugadas: le digo al lateral: ‘Si te paso, haz esto’. El entrenador me repite: ‘Si tienes tres encima, hay tres libres’. Se trata de jugar desde atrás, pero el regate es improvisar; no se puede planificar”.