El acuerdo propondría que el delantero argentino pase al Emirates Stadium a cambio de una suma en efectivo, mientras que el goleador sueco Gyokeres iría al Metropolitano. El trato, de gran repercusión mediática, incluiría un pago adicional de unos 60 millones de euros.
El Atlético ve en el sueco la solución ideal, pues así incorporaría un «delantero centro puro y de pura raza».