A pesar de la confianza del Barcelona, el Atlético de Madrid no piensa ponérselo fácil. El club madrileño insiste en la astronómica cláusula de rescisión de Álvarez, de 500 millones de euros, y, por «cuestión de honor», se niega a negociar con su rival. Esta obstinación ha llevado al equipo de Diego Simeone a buscar alternativas en la Premier League.
Según Manolo Lama, la directiva rojiblanca prefiere retener a Julián Álvarez, incluso sin darle minutos, antes que venderlo al Barça. Esta postura ha abierto una opción secundaria: un posible intercambio con el Arsenal que incluiría a Viktor Gyokeres.