La directiva del Atlético está enfadada con el Barcelona y también con Álvarez por sus recientes declaraciones. Tras la victoria de Argentina 2-0 sobre Austria en el Mundial, el delantero dijo a ESPN: «No es el momento de hablar, pero no quiero esconderme. He hablado con quien tenía que hablar en el Atlético y creo que lo mejor para todos es un traspaso; quiero cumplir mi sueño». Sus palabras, que confirmaban su deseo de marcharse, han molestado a la directiva.
«Lamento profundamente sus comentarios. No era el día adecuado para hacer esas declaraciones: era el día de Messi y de la selección argentina, no el de Julián», añadió Gil Marín. A pesar del deseo del jugador de empezar de cero, el consejero delegado insistió en que la postura del club sigue siendo firme: «Julián tiene un sueño, y nosotros, en el Atlético, también tenemos sueños. Ha hablado con nosotros y conoce nuestra postura; hemos sido muy claros. El Atlético no quiere ceder sus derechos. Es un gran jugador y estamos orgullosos de que juegue con nosotros».