Las tensiones crecieron cuando el Atlético denunció al Barcelona ante la FIFA y la RFEF por intentar fichar a Álvarez bajo contrato, como confirmó el consejero delegado colchonero, Miguel Ángel Gil Marín. Laporta respondió cuestionando la necesidad de esas tácticas.
«No será la primera vez que cerramos un acuerdo, y siempre se han cerrado —salvo algunos casos polémicos— de mutuo acuerdo y sin problemas», añadió el presidente. «Este es más delicado, quizás. Estamos haciendo un esfuerzo significativo, y es una propuesta que mantendremos hasta que nos lo replanteemos. El Atlético se muestra inflexible, espero que cambien de opinión. Si no, que lo digan y ya veremos. Llevarlo a la UEFA o la FIFA no tiene sentido. Quizá algunos quieran agitar las cosas, pero no tiene sentido».