Más allá de las cicatrices físicas, Szczesny se sinceró sobre la carga emocional de su relación con su padre, Maciej Szczesny. El jugador del Barcelona confesó que su infancia estuvo marcada por el temor cada vez que su padre, exguardameta profesional, regresaba a casa.
«Desde muy pequeño, nuestra relación se caracterizaba por el miedo que le tenía a mi padre», reflexionó. «Nunca pensaba: “Oh, viene papá”. Era más bien: “Maldita sea, viene papá”, porque nunca sabías de qué humor estaría». Esta experiencia marcó su paternidad, y concluyó: «Me prometí que mi hijo nunca tendría miedo de que volviera a casa».