Yamal reconoce que aún no ha alcanzado su nivel habitual, pero no le preocupa.
«Soy muy exigente conmigo mismo»,declaró a Mundo Deportivo. «Nunca estoy satisfecho con lo que hago. Solo necesito seguir jugando. He estado fuera casi dos meses, y no es lo mismo que haber jugado siete partidos seguidos.
Seguir tocando el balón, seguir jugando, seguir sumando minutos y, obviamente, ese partido [importante] llegará. Al final, la gente recuerda estos momentos, a partir de octavos de final y cuartos de final. Ahí es cuando estoy más motivado.
«He mantenido la calma para llegar en buena forma. Me siento genial y con ganas de demostrar lo que somos como España y lo que soy yo.
«Nunca he sido el mejor en la fase de grupos; cuanto más se acercan los partidos importantes, las semifinales o la final, mejor juego».
Para Bélgica y el resto de rivales, esa idea resulta aterradora.
Ya lo demostró en la Euro 2024, cuando su irrupción fue clave para el título de España. La historia podría repetirse en el Mundial, sobre todo con la irrupción de una defensa que podría marcar una época.