Tras una sola temporada en la Bundesliga, será interesante ver cómo Baum afronta este nuevo paso. Tiene poca experiencia élite, aunque ya jugó varios años en el fútbol sénior, casi siempre en categorías inferiores.
Antes, quizá habría más preocupación por un fichaje del Arsenal, su principal pretendiente. Los Gunners han fichado a varias jóvenes en los últimos años, pero les ha costado integrarlas en el primer equipo, como ocurrió con Kathrine Kuhl, Rosa Kafaji y Gio Queiroz. Sin embargo, la evolución de Smilla Holmberg esta temporada indica que las cosas podrían ser diferentes bajo la dirección de Slegers, que no asumió el cargo de forma definitiva hasta enero del año pasado.
Además, el estilo de Slegers, que suele rotar a las jugadoras de banda tanto entre partidos como durante ellos, suele favorecer la adaptación progresiva. Esa exposición gradual a la Superliga Femenina podría beneficiar a Baum, dada su relativa inexperiencia, al igual que la tendencia de Slegers a elegir a sus jugadoras de banda según quién se adapte mejor a cada partido.
A sus 19 años, ha tomado una gran decisión, y todo indica que cuenta con la sensatez para acertar. «Mi objetivo no es ser una estrella, sobre todo quiero ser feliz con lo que hago», declaró a*Die Welt* a principios de este año, en una entrevista en la que descartó que el Mundial absoluto del próximo verano fuera un objetivo para ella, fijándose en cambio como meta la Eurocopa que se celebrará en casa en 2029.
Su visión de futuro, su sensatez y su gran talento pueden llevarla lejos. Ella lo sabe y el Arsenal también.