Messi marcó la diferencia para Argentina en semifinales ante Inglaterra con dos asistencias que cambiaron un partido dramático en Atlanta. La leyenda del Barcelona ha aprendido a gestionar la atención que atrae.
Yamal aún trabaja en ello: su amenaza obliga a un doble, e incluso triple, marcaje. Se crece bajo presión y disfruta driblando, pero también debe aportar al equipo, pues la atención que recibe deja a sus compañeros libres.
Mendieta añadió: «A Lamine Yamal suelen marcarle dos, tres o incluso cuatro jugadores. No ha estado en su mejor nivel, pero llegar a la final le dará confianza. Es un arma diferente para España.
«Atrae a los defensas cada vez que tiene el balón, lo que crea espacio y tiempo para sus compañeros en otras zonas del campo. Hemos aprovechado esto con Pedro Porro y Marc Cucurella en ataque. Es importante sacar partido de Lamine incluso cuando no está en su mejor momento.
«Aunque no marque —le anularon un gol contra Francia—, su presencia da confianza al equipo. Quiere ser el mejor jugador sobre el terreno de juego en la final».