Julián Álvarez quiere dejar el Atlético de Madrid. Se habló de su fichaje por el Barcelona, pero el presidente colchonero podría cerrar el culebrón.
Álvarez anunció a finales de junio que había comunicado a la directiva del club su deseo de marcharse. Así lo declaró tras el partido entre Argentina y Austria (2-0). «Lo mejor para todos es un traspaso y quiero hacer realidad mi sueño», afirmó entonces. El Barça, el Real Madrid y el París Saint-Germain parecían muy interesados.
Las declaraciones del delantero generaron revuelo, y Fabrizio Romano informó de inmediato que Álvarez y el Barcelona habían llegado a un acuerdo personal, aunque los madridistas no habían autorizado esas negociaciones.
El Atlético ya había dejado claro que su salida al Barça era imposible: «No hay cantidad alguna por la que el Barcelona pueda fichar a Julián. No se le venderá al Barcelona».
Según la prensa española, el Atlético también rechazó 150 millones del Real Madrid. Su contrato, vigente hasta 2030, tiene una cláusula de 500 millones, a la que se remiten los clubes interesados.
En las redes del club, el presidente Enrique Cerezo ratificó esta postura: «Mi intención es clara, al igual que la del club. Se lo hemos comunicado a Álvarez, a su representante y al presidente del Barça, Joan Laporta».
«El Atlético es el lugar perfecto para Julián y él es el delantero ideal para el Atlético». Cerezo subrayó que había escuchado las declaraciones de Laporta sobre la viabilidad del fichaje del argentino. «No queremos venderlo y no aceptaremos una oferta de 100, 150 o 200 millones de euros».