El París Saint-Germain ha intensificado sus esfuerzos para cerrar el fichaje del español Ferran Torres, delantero del Barcelona, durante los próximos días, en un intento de compensar la pérdida del extremo marfileño Yan Diomandé, que se marchó al Real Madrid en el último momento, con una gran confianza parisina en concretar la operación aprovechando el deseo del jugador de cambiar de aires.
El diario catalán "Sport" señaló que el club parisino considera a Torres, junto al extremo del Mónaco Akliouche, con quien ya ha alcanzado un acuerdo inicial, los dos objetivos principales para completar su plantilla ofensiva antes del final del mercado de fichajes estival, especialmente tras la esperada salida de Kolo Muani hacia la Juventus y la de Barcola hacia el Liverpool.
El plan inicial del París Saint-Germain giraba en torno a incorporar a Diomandé como máxima prioridad, pero la irrupción sorpresiva del Real Madrid los sacó de la competencia, ya que tenían un acuerdo con el jugador, pero rechazaron cumplir las exigencias económicas del Leipzig, que superaban los 100 millones de euros, mientras que el conjunto blanco aceptó pagar 120 millones de euros, lo que llevó a la dirección parisina a acelerar el ritmo de las negociaciones en otros expedientes para evitar más retrasos.
El dinero está listo
El París Saint-Germain comenzó a contactar con Torres nada más completarse la venta de Gonçalo Ramos al Milan, ya que el director técnico Luis Enrique quiere incorporarlo como opción para la posición de delantero centro, especialmente porque el jugador, de 26 años, abrió la puerta a salir del Barcelona en medio de sus dudas sobre renovar su contrato, que expira dentro de un año.
La salida de Kolo Muani se considera un factor decisivo para concretar el fichaje de Torres, ya que el París Saint-Germain y la Juventus negocian el traspaso desde hace varias semanas, y todos los indicios apuntan a la existencia de un acuerdo inicial por valor de 40 millones de euros, la misma cantidad que el club parisino pretende gastar en la incorporación de la estrella española.
El París Saint-Germain gestiona sus recursos económicos con mucho cuidado y pretende financiar todos sus fichajes mediante la venta de jugadores en cumplimiento de las normas del juego limpio financiero, ya que la salida de Barcola —por quien el club parisino pide 170 millones de euros al Liverpool— permitirá al club incorporar a Akliouche desde el Mónaco, además de un defensa central de primer nivel.
Enrique, la baza ganadora
El París Saint-Germain se prepara para presentar una oferta tentadora a Torres que incluye un contrato de 4 años con un salario superior al que percibe actualmente en el Barcelona, en un momento en el que el club catalán quiere retenerlo, aunque la renovación y ampliación de su contrato se aplazarán hasta el próximo mes de septiembre, y las cifras ofrecidas serán inferiores a la oferta parisina.
Al final, la decisión corresponde al propio jugador, pero el París Saint-Germain confía en su capacidad para ganar esta batalla, especialmente porque Torres mostró un claro deseo de cambiar de aires, además de que la presencia de Luis Enrique como entrenador del club parisino y la ampliación de su contrato por un largo periodo han dado al jugador y a sus agentes razones convincentes para dar este paso, en vista de la buena relación que une al técnico español con su compatriota