El joven delantero egipcio Hamza Abdel Karim se robó las miradas en el primer partido oficial del Barcelona dentro de la pretemporada de cara a la nueva campaña, tras firmar los dos goles del conjunto catalán en el empate 2-2 ante el Birmingham City inglés en el estadio de St. Andrew's, antes de que el Blaugrana cayera en la tanda de penaltis, en una actuación destacada del jugador de tan solo 18 años.
Hamza logró imponerse al técnico Hansi Flick durante la pretemporada, disputando como titular los dos primeros amistosos de este verano y mostrando unas cualidades ofensivas excepcionales que lo habilitan para competir por un puesto en el once inicial.
**Sangre fría y gol de penalti**
Hamza abrió el marcador para el Barcelona en la primera parte con un penalti claro que él mismo provocó tras una jugada de Bernal por la banda izquierda, donde mostró una inteligencia de movimientos dentro del área y una anticipación perfecta a los desplazamientos de los defensores.
Y pese a su corta edad, el delantero egipcio, que disputó el Mundial con tan solo dieciocho años, exhibió una sangre fría llamativa cuando insistió en lanzar el penalti él mismo pese a la presencia de jugadores con más experiencia sobre el campo, y engañó al portero inglés James Beadle con un potente disparo con su pierna izquierda para marcar su primer gol con el primer equipo.
**Olfato goleador y segundo tanto a balón suelto**
Hamza no se conformó con el primer gol, sino que prolongó su gran actuación en la segunda parte con un magnífico segundo tanto en el que evidenció su elevado olfato goleador y su capacidad para aprovechar las ocasiones.
El segundo gol llegó tras una diagonal precisa de Roony Bardghji y un potente disparo que el portero del Birmingham no pudo atrapar, por lo que Hamza se lanzó sobre el rechace con habilidad y una gran atención ofensiva para mandarla al fondo de la red, firmando un doblete en su primera aparición oficial con el primer equipo.
**Una actuación completa que capta la atención de Flick**
El brillo de Hamza no se limitó únicamente al aspecto ofensivo, sino que también mostró un espíritu combativo y una determinación evidente en la labor defensiva, cometiendo tres de las seis faltas del Barcelona en la primera parte y viendo una tarjeta amarilla, en señal del enorme esfuerzo y la presión constante que Flick exige a sus delanteros.
El jugador egipcio se distinguió por su velocidad y su actividad permanente durante todo el tiempo que estuvo sobre el campo, pues no dejó de pedir el balón y de moverse con inteligencia dentro del área, además de manejarse bien de espaldas a la portería, proteger el balón y atacar a los defensores de cara al arco.
**Un mensaje contundente en plena búsqueda de un delantero**
El brillo de Hamza llega en un momento delicado, ya que el Barcelona busca fichar a un delantero puro durante el actual mercado de fichajes de verano, lo que hace que la competencia por el puesto sea sumamente feroz.
Pero el joven delantero egipcio envía un mensaje contundente a la dirección deportiva de que es capaz de asumir la responsabilidad y aportar el plus ofensivo que el equipo necesita, aprovechando cada minuto de la pretemporada para demostrar su valía y reservarse un lugar en el once titular.
**Un once joven y una derrota en los penaltis**
El partido contó con la participación de un once joven del Barcelona que incluyó a 6 jugadores del primer equipo y 5 de la academia juvenil, ante la ausencia de la mayoría de los jugadores de la selección alemana, de vacaciones, así como la ausencia del portero alemán Marc-André ter Stegen, que se desplazó a Ámsterdam de cara a su cesión al Ajax.
El Birmingham se adelantó con un gol de cabeza de Briske, antes de que Hamza igualara desde el punto de penalti y luego marcara el segundo tanto en la segunda parte, hasta que el conjunto inglés logró el empate a balón parado a través de Jon Solís, decidiéndose el partido en la tanda de penaltis, que ganó el Birmingham.
Y pese a la derrota, Hamza Abdel Karim sale del partido como el gran ganador, tras demostrar que es un talento prometedor capaz de asumir la responsabilidad ofensiva de uno de los mayores clubes del mundo, en un comienzo prometedor que podría ser la llave de un futuro brillante con el Blaugrana.