La salida del director técnico alemán Matthias Jaissle del banquillo del Al-Ahli saudí no fue algo repentino, sino el resultado de una serie de acontecimientos acumulados que comenzaron hace aproximadamente dos meses.
Informes de prensa habían confirmado que Jaissle presentó su dimisión como entrenador del Al-Ahli anteayer jueves, con el fin de dirigir al Newcastle United durante la próxima temporada, como sucesor de su anterior entrenador Eddie Howe.
[El diario catalán "Sport"](https://www.sport.es/es/noticias/premier-league/gordon-origen-derrumbe-newcastle-133005392) elaboró un informe en el que reveló que lo que ocurre actualmente en el Newcastle United tuvo al Barcelona como principal responsable, hace unos dos meses.
La historia comenzó el pasado 29 de mayo, cuando el Barcelona anunció el fichaje del extremo inglés Anthony Gordon procedente del Newcastle, por 70 millones de euros, además de 10 millones en variables.
El diario explicó que la salida de Gordon fue muy determinante, especialmente por tratarse del jugador sobre el que se podría haber construido el proyecto del Newcastle, tras la marcha del delantero sueco Alexander Isak al Liverpool el pasado verano.
Este traspaso abrió la puerta a la marcha de otros jugadores, empezando por el centrocampista italiano Sandro Tonali, incorporado por el Tottenham por 108 millones de euros.
Además, el otro centrocampista, el brasileño Bruno Guimarães, está cerca de fichar por el Arsenal por 90 millones de euros.
Ante esta reiterada salida de las estrellas del Newcastle, el entrenador inglés Eddie Howe no tuvo más remedio que abandonar él también la dirección del equipo, con la intención de tomarse un descanso, en medio de la incertidumbre sobre el futuro del club la próxima temporada.
Esta salida llevó a la directiva del Newcastle a buscar un nuevo entrenador, y la elección recayó en Jaissle, especialmente después del destacado nivel que mostró con el Al-Ahli a lo largo de los últimos tres años.
El técnico alemán condujo al equipo saudí a conquistar el título de la Liga de Campeones de Asia de la Élite por primera vez en su historia, antes de repetir el logro por segunda vez, además de conseguir la Supercopa tras 9 años de ausencia.