El caso de Julián Álvarez, delantero del Atlético de Madrid, entra en un giro decisivo con la cercanía de la fecha de su regreso a los entrenamientos, el próximo 10 de agosto, en medio de acontecimientos inesperados que rodean su futuro, después de que el jugador argentino manifestara su intención de abandonar el club y unirse al Barcelona, mientras que el Atlético se aferra a su rotundo rechazo a vender a su estrella a un rival directo en LaLiga.
El diario español Mundo Deportivo señaló que la única vía para que el Barcelona incorpore a la «Araña» es abonar el valor de la cláusula de rescisión, cifrada en 500 millones de euros, una cantidad astronómica que hace que la operación sea casi imposible, pese a la oferta de 100 millones de euros presentada por el club catalán para hacerse con el jugador, algo que la directiva del Wanda Metropolitano rechazó de forma tajante.
En el Wanda Metropolitano, la directiva es consciente de la dificultad de encontrar en el mercado un jugador del nivel de Álvarez, pero al mismo tiempo no descarta buscar una solución con su traspaso a un club extranjero en caso de que el jugador insista en su postura. Se mencionaron los nombres del Arsenal y el Paris Saint-Germain como los clubes con más opciones, aunque esta solución no sería del agrado del jugador, que no desea abandonar España.
Sin embargo, la opción del Paris Saint-Germain está a punto de cerrarse, después de que el club parisino haya logrado avances palpables en sus esfuerzos por incorporar a Ferran Torres desde el Barcelona, lo que hace poco probable que también quiera fichar al jugador argentino, sobre todo porque la «Araña» ya había comunicado al París su falta de interés en unirse al club parisino, prefiriendo en su momento al Atlético de Madrid.
En un nuevo giro, el Real Madrid podría entrar de forma indirecta en la línea del conflicto, ya que el Arsenal busca actualmente incorporar a Vinicius Junior, a quien le queda un año de contrato con el conjunto blanco y que aún no lo ha renovado. El valor de su traspaso podría superar los 100 millones de euros, lo que haría poco probable que el equipo inglés también intente fichar a Álvarez.
Ante estas complicaciones, ha comenzado la cuenta atrás para el regreso de Julián Álvarez a los entrenamientos bajo la dirección de Simeone, mientras el Atlético de Madrid planea mantenerlo una temporada más, al tiempo que el Barcelona no quiere tomar ninguna decisión precipitada, dejando la puerta abierta a nuevos acontecimientos que podrían resolver uno de los casos más candentes del mercado de fichajes veraniego.