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Las declaraciones públicas realizadas por Ferran Torres durante su gira por Estados Unidos provocaron un profundo malestar en los pasillos del Barcelona, después de que el delantero español anunciara que no renovará su contrato a menos que reciba un reconocimiento real por parte del club, en un desafío público que los catalanes consideraron inapropiado en cuanto a momento y lugar.
El diario español "Sport" señaló que el Barcelona aún no ha recibido ninguna información oficial sobre el interés del París Saint-Germain en el jugador, y que ya ha comunicado a los agentes de Ferran su intención de renovar su contrato a partir del próximo mes de septiembre, subrayando que no cederá ante ninguna estrategia de presión que empleen el jugador o su entorno.
Según el plan trazado por el club catalán, la ampliación del contrato del delantero será conservadora, sin ningún aumento salarial, y este plan no cambiará por muchas que sean las presiones externas, con la advertencia de que el jugador tendrá libertad para marcharse si llega una oferta justa para todas las partes.
Lo que provocó el descontento de la directiva del Barcelona en particular es que Ferran, que nunca se ha puesto en contacto con la dirección deportiva del club, eligiera los medios de comunicación como tribuna para lanzar sus mensajes desafiantes, al declarar que tiene ofertas sobre la mesa, al menos por parte del París Saint-Germain, insinuando que no es valorado lo suficiente por el club catalán.
Parece que Ferran Torres es consciente del interés de varios clubes en él, pero quiere primero escuchar la oferta del Barcelona para entender la propuesta económica y deportiva antes de tomar su decisión final, mientras que el club no activará dicha oferta hasta septiembre, aunque las negociaciones comenzarán de inmediato con datos detallados.
Por el momento, el Barcelona ha decidido no dar ningún paso ni pedir explicaciones al jugador, a la espera de que sea él quien aclare primero su postura, aunque internamente está claro que el delantero no es un jugador estratégico para el futuro, lo que mantiene la puerta abierta a su salida.
La pregunta más importante para el Barcelona es si realmente existen ofertas reales del París Saint-Germain, o de cualquier otro club, ya que en los pasillos del club impera un escepticismo total hasta que se demuestre lo contrario.
El club catalán ya asume el riesgo de la salida del jugador como el menor de dos males, pues no quiere en absoluto permitir que se marche gratis en 2027 tras haber invertido 55 millones de euros en él cuando llegó procedente del Manchester City en 2022, y si ambas partes no alcanzan un acuerdo, el club intentará venderlo durante el presente verano.
Desde el punto de vista del jugador, parece que Ferran Torres no está feliz en el Barcelona por razones evidentes, ya que el técnico Hansi Flick no lo consideró un jugador titular la temporada pasada, a pesar de que su rendimiento fue mejor que el de Robert Lewandowski en numerosos tramos, además de que el club prolongó las negociaciones para la renovación de su contrato mientras cerraba otras ampliaciones que no parecían tan urgentes.