El Barcelona no pudo proclamarse campeón de la Copa Friuli Venezia Giulia tras caer ante el Udinese por un gol a cero, en el torneo triangular disputado en Udine.
Antes del inicio del partido, los jugadores de ambos equipos guardaron un minuto de silencio en homenaje al alma del padre de Messi, quien falleció tras luchar contra una enfermedad.
El [**diario Marca**](https://www.marca.com/futbol/barcelona/2026/08/08/falta-pegada-condena-barca.html) repasó los aspectos más destacados del encuentro, en el que el Barcelona dominó el juego prácticamente durante todo el tiempo y no concedió muchas ocasiones a su rival italiano.
Sin embargo, el conjunto catalán careció de eficacia y de llegada a la portería contraria, y solo logró inquietar la meta del Udinese en dos ocasiones, pagando caro ese peaje en el último minuto, cuando el marfileño Bayo anotó el gol de la victoria para el Udinese.
A diferencia del primer partido, el Barcelona quiso imponer su dominio a través de la posesión del balón, moviendo la pelota con calma y desgastando a un rival que se vio obligado a correr detrás del esférico.
No obstante, el equipo del entrenador Hansi Flick sufrió principalmente por la falta de profundidad ofensiva, ya que su rival cerró los espacios de manera excelente.
Durante los primeros minutos, el Barcelona solo pudo generar peligro a balón parado, después de que Christensen rematara de cabeza rozando el poste.
Flick intentó cambiar el rumbo del partido tras el primer cuarto de hora, dando entrada a cinco jugadores de una sola vez, entre ellos Bisiuu, que disputó así su primer partido con la camiseta del Barcelona, junto a Baldé, que participó por primera vez durante la pretemporada.
Aun así, el ritmo del partido se mantuvo igual, con dominio por parte del Barcelona, pero con pocas ocasiones, y al final el Barcelona terminó el encuentro con una alineación compuesta en su mayoría por jugadores del filial.
Aquellos minutos fueron de los mejores momentos del partido para los jóvenes, que ejercieron una presión muy intensa sobre el rival y dejaron indicios muy positivos, aunque también les faltó el gol.
Lo mejor que ofreció el Barcelona fue que no permitió a su rival crear ocasiones, pues si el Nottingham había dispuesto en el partido anterior de varias oportunidades de gol, el Udinese apenas generó peligro sobre Szczesny.
Pero en el último minuto, cuando todo apuntaba a que se recurriría a los penaltis, Cortés cometió un error que permitió al Udinese lanzar un contraataque, que Bayo culminó dentro de la red para decidir el partido.