El FC Barcelona se prepara para lanzar un nuevo ataque por el prometedor centrocampista Sergio Martínez, de 19 años, procedente del Racing de Santander, en un segundo intento por incorporar al talento español tras el fracaso de las negociaciones el pasado enero, en medio de la competencia de su eterno rival, el Real Madrid, y de otros clubes europeos, en una operación que busca reforzar las filas del filial de cara a su futuro ascenso al primer equipo.
Según el diario español "Sport", la tarea no será sencilla para el club catalán, ya que el Racing de Santander renovó el contrato de su jugador el pasado noviembre hasta 2029, cuando estaba previsto que finalizara en 2027, y elevó el valor de su cláusula de rescisión a 3 millones de euros, en un movimiento que refleja el apego del club cántabro a su joven talento.
Y pese a que el Racing de Santander está abierto a la posibilidad de vender al centrocampista originario de Laredo, el club impone condiciones estrictas que incluyen obtener un alto porcentaje de cualquier venta futura, lo que complica las negociaciones actualmente en curso entre ambas partes, especialmente al coincidir con otras conversaciones sobre la incorporación de su compañero Jorge Salinas, por quien el Racing insiste en cobrar íntegramente el valor de su cláusula de rescisión, de 16 millones de euros.
Los informes apuntan a que el Barcelona tiene la ventaja en la carrera frente al Real Madrid, que ha mostrado interés en Martínez pero no ha presentado ofertas concretas al mismo nivel que el club catalán, mientras que otras informaciones señalan la presencia de un tercer club europeo que sigue de cerca la situación.
Martínez, internacional español sub-19, es una de las jóvenes promesas más destacadas del fútbol español, ya que disputó 13 partidos con el primer equipo del Racing de Santander la temporada pasada (10 en Segunda División y 3 en la Copa del Rey), además de 18 encuentros con el filial tras su ascenso desde la categoría juvenil.
El centrocampista posicional destaca por su elevado espíritu competitivo y por no rehuir los duelos físicos pese a su altura de 1,85 metros, y también es elogiado por su buen control del balón y su superioridad en la colocación táctica, en una rara combinación de capacidades físicas y técnicas que llevó al club a transformarlo de mediapunta a mediocentro defensivo, posición en la que ha centrado sus esfuerzos en desarrollar sus habilidades defensivas.
Para el Barça Atlètic, el fichaje de Martínez representa una incorporación cualitativa importante, especialmente tras el fin de la etapa de jugadores como Bryan Fariñas y Tommy Marqués en el filial, ya que parece que el primero pasará al primer equipo mientras que el otro se verá obligado a buscar una salida, lo que abre la puerta a sangre nueva para reforzar las filas del segundo equipo.