El Paris Saint-Germain y el Barcelona alcanzaron un acuerdo definitivo para cerrar el traspaso del delantero español Ferran Torres al Parque de los Príncipes.
[Según el diario español Sport](https://www.sport.es/es/noticias/barca/psg-planto-ferran-barca-querian-133350398), el Barcelona, que comenzó exigiendo cerca de 60 millones de euros en la operación, terminó aceptando una cantidad próxima a los 50 millones de euros que el club parisino ofreció de forma definitiva durante unas negociaciones arduas.
El Paris Saint-Germain, que en un principio deseaba pagar 40 millones como máximo, amenazó con romper las negociaciones aclarando que ya había resuelto el futuro del jugador y que este se marcharía gratis al cabo de un año.
El club parisino rechazó por orgullo llegar a la cifra de 50 millones de euros en la operación, pese a que ya ha recaudado por ventas este verano un total de 159 millones de euros.
El diario señaló que el Paris Saint-Germain era plenamente consciente de la imperiosa necesidad del Barcelona de vender y de su control absoluto sobre el futuro del jugador, y por ello se aferró a presentar una oferta final que llegó el miércoles al Barcelona, incluyendo algunos detalles.
La última oferta incluía variables que finalmente se convirtieron en cantidades fijas, pero con una curiosa condición: que la cifra total no alcanzara los 50 millones de euros (aunque el importe final se aproxima muchísimo a esa cantidad).
El club catalán dio su visto bueno al considerar la operación un buen negocio en vista del ahorro en el salario del jugador, del ingreso y del beneficio neto que supone su salida, ya que esta venta resulta decisiva para poder inscribir los nuevos fichajes que han llegado hasta ahora durante el presente verano.
El Barcelona mostró desde el principio plena conciencia de la dificultad de las negociaciones una vez tomada la decisión de vender a Ferran Torres, un jugador al que el entrenador Hansi Flick nunca consideró una opción estratégica.
Pese a ello, prevaleció la esperanza de que el Paris Saint-Germain se lanzara con todas sus fuerzas desde el inicio para cerrar la incorporación lo antes posible, si bien la dirección en París ha cambiado mucho desde la llegada de Luis Campos a la dirección deportiva.
El desafío del Paris Saint-Germain consiste en cerrar el mercado de fichajes con un equilibrio financiero positivo, pues actualmente buscan ahorrar al máximo posible y presionan con fuerza en la negociación de los precios, después de que hayan terminado las épocas del gasto desmesurado bajo la estricta vigilancia a la que el club está sometido en materia de juego limpio financiero.