El FC Barcelona mantiene su plan de fichar al argentino Julián Álvarez, delantero del Atlético de Madrid, como principal objetivo para reforzar su ataque durante el actual mercado de fichajes, pese a que la dirección del club catalán cuenta con opciones alternativas ante un posible fracaso de la operación.
Según el diario español "Sport", el Barcelona, representado por el director deportivo Deco y el entrenador Hansi Flick, sigue apostando con fuerza por incorporar a Álvarez, en medio de la convicción del jugador y del club sobre la posibilidad de cerrar el fichaje este verano, especialmente porque el delantero argentino desea salir del Atlético y fichar por el Barcelona.
Álvarez había expresado públicamente su deseo de abandonar el Atlético de Madrid durante la Copa del Mundo, antes de trasladar personalmente su postura al entrenador Diego Simeone tras su regreso a la sede del club el pasado miércoles, dejando al técnico argentino ante una situación sumamente complicada.
La incertidumbre en torno al futuro de Álvarez aumentó después de que quedara fuera de la convocatoria del Atlético de Madrid en el enfrentamiento ante el Olympique de Marsella, tras haberse incorporado a los entrenamientos del equipo junto al resto de los jugadores internacionales.
Ahora todas las miradas se dirigen al 19 de agosto, fecha del primer partido del Atlético en la Liga ante el Málaga, para saber si Simeone devolverá al delantero argentino a la convocatoria del equipo.
Pese al estado de inquietud que rodea el futuro del jugador, la postura del Atlético de Madrid sigue siendo clara de puertas afuera: "Julián Álvarez no está en venta".
Sin embargo, la insistencia del delantero por marcharse coloca a Simeone ante un dilema que Pep Guardiola ya afrontó con el mismo jugador hace dos años.
En agosto de 2024, el Manchester City aceptó la salida de Álvarez al Atlético de Madrid por unos 75 millones de euros, cifra que podría elevarse hasta los 95 millones con variables, después de que el jugador pidiera marcharse en busca de un rol mayor y de una mayor influencia dentro de un nuevo equipo.
En aquel momento, Guardiola gestionó el deseo de su jugador con claridad, al afirmar que el futbolista que se siente infeliz o que quiere disponer de más minutos debe buscar una salida, y subrayó que gestionar los sentimientos de los jugadores que no juegan con regularidad representa una de las tareas más difíciles del entrenador.
Ahora, Simeone se encuentra ante prácticamente la misma situación; pues la cuestión, según los datos actuales, no está relacionada con la cantidad de minutos que recibe Álvarez, sino con el deseo del jugador de vivir una nueva experiencia cuya oportunidad podría ser poco frecuente, con el fichaje por el Barcelona como su primera opción.
Y queda la pregunta que se impone dentro del Atlético de Madrid: ¿gestionará Simeone el deseo de Álvarez de la misma manera en que lo hizo Guardiola hace dos años, o se aferrará a su delantero pese a su deseo de marcharse?