El Barcelona respiró aliviado por fin. Tras años de sufrimiento y desconcierto en los últimos instantes previos al arranque de LaLiga, el club catalán resolvió a tiempo el asunto de la inscripción de sus nuevos fichajes, confirmando así que una nueva etapa de estabilidad económica y deportiva ya ha comenzado realmente bajo el mando de Hansi Flick, según el diario español "[Mundo Deportivo](https://www.mundodeportivo.com/futbol/fc-barcelona/20260821/1004218327/rodri-adeyemi-primeros-fichajes-barca-inscritos-laliga.html)".
El club estaba seguro de su capacidad para inscribir a todos sus fichajes antes del partido inaugural de la liga, el domingo ante el Elche, algo que efectivamente se cumplió. LaLiga anunció la inscripción de la dupla Rodri Hernández y Karim Adeyemi como los primeros nuevos incorporados, quedando así oficialmente disponibles en la lista de Flick y luciendo los dorsales 16 y 14, respectivamente.
La cosa no quedó ahí, ya que Andreas Christensen se sumó a la lista de nuevos fichajes tras renovar su contrato hasta 2028 con un salario mucho más bajo que el de su contrato anterior, que finalizó el 30 de junio, en un movimiento que refleja el sacrificio del jugador y el deseo de la directiva de corregir la escala salarial.
Se espera que las buenas noticias se sucedan durante las próximas horas, pues entre el mediodía de hoy y mañana aparecerán en la web de la Liga los demás refuerzos como nuevos integrantes del primer equipo, en concreto Anthony Gordon y João Cancelo, mientras que el talento Jesse Bissiou será inscrito con el filial.
El acontecimiento más importante en este asunto no reside en los nombres, sino en la regla bajo la cual opera el club. El Barcelona trabaja ahora conforme a la regla del 1:1 en el mercado de fichajes de LaLiga por primera vez desde la temporada 2020-2021, tras haber logrado superar los problemas económicos que lo maniataron durante años y que provocaban un estado de incertidumbre antes de cada primera jornada.
Y gracias a la ausencia de cualquier excedente en la masa salarial, las cosas marchan con mayor fluidez y eficiencia, algo que alegró mucho a Flick. La dirección deportiva, encabezada por Deco, realizó un trabajo titánico en la planificación de las entradas y salidas, lo que permitió reducir drásticamente la factura de salarios.
El club ahorró 40 millones de euros con la salida de Robert Lewandowski, y obtuvo un beneficio total de 40 millones de euros una vez contabilizada la amortización y el ahorro salarial de la venta de Ferran Torres al París Saint-Germain por 48,5 millones de euros. Además, ahorró el 100% del salario de Ronald Araújo, cedido al Liverpool, que iba a cobrar 12 millones de euros brutos esta temporada, mientras que el Ajax asume solo el 10% del salario de Marc-André ter Stegen.
También contribuyeron a liberar un espacio económico decisivo las ventas de Ansu Fati al Mónaco por 11 millones de euros —cobraba 12 millones hasta 2028— y la salida de Marcus Rashford, cuyo salario superaba los 10 millones pese a estar cedido por el Manchester United. A ello se suma la previsión de lograr mayores ingresos en el estadio Spotify Camp Nou tras el regreso para jugar allí durante toda la temporada, así como el aumento de los ingresos por patrocinio, factores que han llevado al Barcelona a esta situación tan segura y estable.