****El FC Barcelona también convirtió en victoria este jueves su segundo partido de Liga de la temporada. Los catalanes fueron muy superiores en casa al Athletic Club, aunque se olvidaron de reflejarlo en el marcador: 2-0. Raphinha, que la semana pasada ante el Elche (0-5) ya firmó dos goles y una asistencia, abrió el marcador en la primera parte. Fermín López, que la semana pasada también vio puerta dos veces, sentenció el duelo tras el descanso.****
El Barcelona, donde seguía ausente Frenkie de Jong por una lesión de rodilla, fue dominante desde el principio y lanzó muy pronto un serio aviso al Athletic por medio de Raphinha. El brasileño se había escapado, pero arrancó un instante antes de tiempo.
Fue especialmente Lamine Yamal quien estuvo varias veces cerca del 1-0 para el Barcelona. La joya envió su primer intento fuera, mientras que poco después Unai Simón respondió a un disparo mejor de su compatriota.
El Barcelona siguió apretando y, después de que Raphinha estrellara un balón en el palo, parecía que Pedri por fin firmaba el 1-0. Sin embargo, Yamal estaba en posición de fuera de juego por muy poco en la jugada previa al tanto, por lo que esa celebración tampoco llegó.
Poco después de ese gol anulado, la afición local sí pudo levantar los brazos. Pedri filtró un pase delicioso para Raphinha, que regateó con una facilidad pasmosa al campeón del mundo Simón y empujó el balón a la red con sencillez: 1-0.
En la segunda parte cambió muy poco el guion del partido. El Barcelona siguió generando y desperdiciando muchas ocasiones, mientras que el Athletic trataba de sobrevivir y esperaba esa única oportunidad.
Así, Anthony Gordon disparó por encima del larguero y desviado, y Yamal volvió a estrellar el balón en el palo poco después. El técnico Hansi Flick consideró, pasada la hora de juego, que había llegado el momento de que Rodri hiciera su debut oficial con el Barcelona. El madrileño recibió una ovación del público catalán.
A diez minutos del final llegó por fin el merecido 2-0. El centro de Karim Adeyemi fue despejado de manera pésima por Aymeric Laporte, que contempló impotente cómo Fermín aprovechaba el regalo con una facilidad insultante delante de Simón: 2-0.