El enfrentamiento entre el Barcelona y el Levante en la quinta jornada de LaLiga no fue un partido más en el que el conjunto catalán ofreciera un fútbol ofensivo y vistoso, ya que el duelo se transformó gradualmente en una dura prueba física, en la que el equipo local impuso una gran cantidad de choques y roces, pese a que el Barcelona se adelantó por dos goles en el primer tiempo.
El Levante no logró anotar el gol que recortara la diferencia, pero elevó la intensidad del enfrentamiento de forma evidente, hasta convertir el partido en algo más difícil para el Barcelona por primera vez esta temporada, en medio de entradas fuertes que provocaron que varios jugadores del conjunto catalán necesitaran asistencia médica tras repetidos choques con los futbolistas locales.
La jugada más polémica fue la lesión que sufrió Gerard Martín durante una disputa del balón con Víctor García, delantero del Levante, ya que este último intentó saltar y pelear por la pelota, pero golpeó a Martín con el codo en la cara.
El choque fue muy fuerte, aunque no había nada que indicara que fuera intencionado, y Martín cayó al césped sangrando por la cara, lo que obligó a la intervención del cuerpo médico del Barcelona para detener la hemorragia y atender al jugador.
La jugada generó interrogantes sobre la decisión del árbitro Jon Ander González, que dirigía su primer partido en esta categoría, después de decidir no señalar falta a Víctor García y ordenar que el juego continuara pese a la dureza del choque y a la lesión que sufrió el defensa del Barcelona.
Las cosas no quedaron en este incidente, ya que el partido presenció posteriormente otra jugada que pudo haber supuesto la señalización de un penalti a favor del Barcelona tras una entrada sobre Pedri, pero la decisión fue anulada por un fuera de juego al inicio de la jugada, con lo que la acción quedó cancelada antes de que se pitara el penalti.
El carácter físico del enfrentamiento pareció hacerse más evidente con el paso del tiempo, en medio de entradas y roces repetidos, mientras el árbitro optó por dejar seguir el juego en numerosas ocasiones, lo que hizo que el Barcelona disputara periodos del partido bajo una presión física creciente.
Tras la lesión de Martín y la hemorragia en su cara, el Barcelona se vio obligado a jugar con 10 jugadores durante un tiempo, después de que el futbolista abandonara el terreno de juego para recibir tratamiento y detener el sangrado, antes de regresar al partido tras mejorar su estado.
Al final del primer tiempo, Hansi Flick decidió no arriesgar con la participación de Martín en la segunda mitad, especialmente después de recibir una tarjeta amarilla en una acción posterior, por lo que realizó un cambio durante el descanso para evitar que el jugador sufriera más daño.
El sufrimiento físico del Barcelona no terminó con la salida de Martín, ya que Marc Casadó, a su vez, recibió un fuerte golpe en la zona del abdomen, lo que le hizo detenerse por unos momentos mientras trataba de recuperar el aliento, antes de abandonar el terreno de juego temporalmente para recibir asistencia médica.
De este modo, el enfrentamiento ante el Levante reveló una faceta diferente del potente inicio de temporada del Barcelona; el equipo que solía imponer su dominio con el balón y en ataque se encontró ante un rival que optó por elevar el nivel de los choques y la presión física, lo que hizo más difícil mantener el control, pese a que el Barcelona iba por delante en el marcador.