El aplazamiento del partido entre el Levante y el Athletic Club de Bilbao, ayer miércoles, en la Liga española, debido al mal tiempo, y la celebración del encuentro entre el Barcelona y el Racing de Santander, pese a que se habían emitido advertencias oficiales por el mismo motivo, generó una gran polémica entre los seguidores de LaLiga.
El diario "[Marca](https://www.marca.com/futbol/primera-division/2026/09/17/suspendio-levante-athletic-alerta-naranja-barca-racing-alerta-roja.html)" señaló que los clubes no tienen la facultad de decidir sobre la suspensión de los partidos por las condiciones meteorológicas, ya que son las autoridades competentes, en este caso los gobiernos de las regiones de Valencia y Cataluña, las que emiten las órdenes de prohibición de las actividades al aire libre, independientemente de las advertencias meteorológicas.
Por ello, el hecho de que hubiera un estado de alerta naranja (aviso naranja) durante todo el día en Valencia no significaba en sí mismo que el partido debiera suspenderse, ya que el gobierno de Valencia no emitió ninguna prohibición expresa de las actividades al aire libre.
Una vez que llega al estadio, y sin autorización previa de las autoridades, el árbitro toma su decisión, pues tiene la facultad de suspender el partido en función de las circunstancias y de lo que observe.
En este caso, el árbitro andaluz Alejandro Quintero decidió suspender el partido entre el Levante y el Athletic Club de Bilbao tras las intensas lluvias que cayeron durante los calentamientos, lo que impidió el inicio del encuentro, ya que se inundó el túnel que conduce a los vestuarios.
Pese a que lucía el sol y había pocas nubes dos horas y media antes del partido, había un aviso naranja en vigor que amenazaba la disputa del encuentro.
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El partido entre el Barcelona y el Racing
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Pero el gobierno de Cataluña no emitió ninguna orden de prohibición. En los minutos previos al calentamiento, la lluvia era moderada o normal, antes de caer con intensidad.
Juan Ramón Cabello, subdirector de Protección Civil del gobierno de Cataluña, explicó el asunto después del partido en el programa El Larguero, donde dijo: "Enviamos el aviso hacia las 21:30 (hora de España), cuando el partido entre el Barcelona y el Racing estaba a punto de comenzar. Es cierto que enviamos el aviso advirtiendo de la posibilidad de lluvias intensas, pero eran lluvias localizadas, que podían caer en una parte de la ciudad y no en otra, así que consideramos que, extremando la precaución en los desplazamientos, el partido podía celebrarse".
Cabello añadió a través de Cadena SER: "No vimos necesario suspender el partido. De hecho, fuimos muy precisos al transmitir el mensaje, subrayando que no se trataba de una restricción, sino de recomendaciones de seguridad para la gente. Hay que tener en cuenta que estos fenómenos son muy localizados y pueden afectar a algunas zonas y no a otras. Monitorizamos de forma constante la evolución de las precipitaciones en coordinación con el servicio meteorológico, y ofrecimos esta recomendación sin llegar a prohibir las actividades al aire libre en esa zona".
Y prosiguió: "Si la suspensión hubiera sido necesaria, en función de las previsiones del servicio meteorológico, de las observaciones o de cualquier incidente, lo habríamos hecho".
El aviso al que se refiere Cabello era un aviso rojo, y no el aviso naranja emitido en Valencia. Sin embargo, el partido se disputó porque las autoridades no vieron necesario suspenderlo, y porque la tormenta no evolucionó como ocurrió en Valencia, lo que permitió la continuidad del encuentro.
Además, el árbitro, Munuera Montero, decidió finalmente que las condiciones no obligaban a suspender el partido.
En ambos casos, tanto en Valencia como en Barcelona, las autoridades, a cuyo criterio se atienen los clubes y la Liga española, no dictaron una orden de prohibición de los deportes al aire libre.
Fueron más bien la evolución de la tormenta y la decisión del árbitro lo que llevó a la suspensión del partido entre el Levante y el Athletic Club de Bilbao y a la celebración del encuentro entre el Barcelona y el Racing.