JJ Gabriel, la promesa de 15 años del Manchester United, se ha convertido en el centro de una intensa disputa entre varios de los mayores clubes de Europa, después de comunicarle al club su deseo de no continuar su carrera dentro del feudo de Old Trafford, en medio de un notable interés por parte del Barcelona, el Real Madrid, el Bayern Munich y el Paris Saint-Germain.
Según el diario español Sport y el periodista inglés Chris Wheeler, Gabriel se encuentra actualmente en Barcelona, en un momento en el que los grandes clubes intensifican sus movimientos para definir el futuro del jugador, que goza de un amplio reconocimiento y de comparaciones con el talento de la estrella brasileña Neymar.
El jugador mantiene un claro deseo de vestir la camiseta del Barcelona, pues ya se le vio con ella durante partidos amistosos que disputó con sus amigos.
Asimismo, ha manifestado su falta de intención de continuar en el Manchester United, y se negó a participar en el próximo partido ante el Brentford, dentro de la competición de la Premier League 2.
La conclusión de la operación afronta una serie de obstáculos, en primer lugar la consecución de un acuerdo económico y deportivo que satisfaga a todas las partes.
Además, Gabriel espera cumplir los 16 años el próximo 6 de octubre, junto con completar los trámites para obtener el pasaporte irlandés a través de su padre, algo que podría facilitar su traspaso a uno de los clubes interesados en él.
Las miradas se dirigen especialmente a la competencia entre el Barcelona y el Real Madrid, a la luz del papel central que se espera del agente Ali Barat, quien mantiene una fuerte relación con el director deportivo del Barcelona, Deco, además de sus vínculos con los responsables del Real Madrid.
Barat había desempeñado un papel en el traspaso de Denzel Dumfries al club blanco durante el pasado verano, según los mismos informes.
Por su parte, el Manchester United no ha cerrado la puerta a la permanencia de su joven promesa, ya que Michael Carrick, entrenador del primer equipo, llamó a mostrar cautela y paciencia, subrayando que lo mejor para Gabriel es alejarse de la cobertura mediática y de las crecientes presiones.
No obstante, el aumento del interés de los grandes clubes ha convertido el mantener al jugador lejos de los focos en una tarea que parece difícil en la actualidad.