AFP
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Un partido tenso
El Atlético de Madrid se llevó el derbi de la capital ante el Real Madrid por 2-1, en un enfrentamiento que comenzó equilibrado y terminó con la superioridad de los locales, después de que la expulsión de Dean Huijsen al inicio de la segunda parte cambiara la fisonomía del partido. Así, el equipo de Diego Simeone logró una valiosa victoria y dejó al Real Madrid a 6 puntos del líder, el Barcelona.
Ambos equipos afrontaron el partido conscientes de que el margen de error se había vuelto muy estrecho, en vista del arranque perfecto del Barcelona en la Liga, y por ello los primeros minutos fueron cautelosos y cargados de tensión, sin un empuje ofensivo claro por ninguna de las partes.
El Atlético se apoyó en un esquema 3-4-2-1, mientras que el Real Madrid jugó con un 4-2-3-1, con la presencia de Arda Güler, Bellingham, Vinícius y Kylian Mbappé en la línea de ataque.
Y pese a la relativa ventaja del Atlético en la posesión, su dominio no se tradujo en un peligro real, mientras que el Real Madrid pareció más apoyado en las transiciones y en los intentos de aprovechar los espacios.
Esta imagen se reflejó especialmente en Mbappé, que se mantuvo lejos de tener influencia durante toda la primera parte, ya que tocó el balón solo 23 veces y lo perdió en 8 ocasiones sin disparar a la portería de Jan Oblak.