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El método Kugel provoca una revolución: el secreto que el Barcelona esconde a sus rivales

Parece que el Barcelona no se ha conformado con cambiar sus piezas dentro del campo, sino que también ha iniciado una revolución silenciosa entre bastidores. Desde la llegada de Benjamin Kugel, nuevo jefe del departamento de preparación física del primer equipo, la forma de trabajar ha cambiado radicalmente, en medio de elogios dentro del vestuario por el nivel físico excepcional que han mostrado los jugadores durante el inicio de la temporada.

Kugel, de 46 años, llegó al Barcelona este verano por petición directa de Hansi Flick, que quería reformular la metodología de la preparación física tras numerosas discrepancias con el anterior entrenador, Julio Tous. La tensión entre ambas partes había alcanzado un punto tal que llevó a Flick a amenazar con marcharse si la crisis no se resolvía antes del inicio de la pretemporada.

Desde su llegada, Kugel se ha centrado en liberar el máximo potencial físico de cada jugador mediante programas individuales adaptados a sus necesidades. También ha vuelto a apostar por las pesas en el gimnasio, después de haber reducido notablemente el uso de las bandas de resistencia, aunque las mantiene en casos limitados para jugadores en los que han demostrado ser adecuadas, como Pedri.

Asimismo, ha establecido un programa especial de recuperación tras los partidos, al que se someten todos los jugadores, titulares y suplentes, con distinta intensidad en los entrenamientos según los minutos de participación; los suplentes reciben cargas mayores para compensar su menor participación, según informó [el diario español "As"](https://as.com/futbol/primera/el-metodo-kugel-revoluciona-al-barca-f202609-n/).

Una de las diferencias más destacadas entre Kugel y Tous reside en la presencia diaria dentro del equipo. Mientras que Tous se limitaba a asistir a los entrenamientos una o dos veces por semana y delegaba muchas tareas en sus ayudantes, Kugel participa de forma directa en el trabajo diario, y ha acompañado al equipo en todos sus partidos hasta ahora, dentro y fuera del estadio del Barcelona.

Su papel no se ha detenido en la preparación física, sino que ha pasado a estar presente en la planificación y a dar instrucciones durante los partidos, lo que lo ha convertido en uno de los elementos influyentes del cuerpo técnico. Kugel también ha reforzado la comunicación con el resto de los miembros del cuerpo técnico, con el departamento médico a la cabeza, dirigido por Ricard Pruna, mediante reuniones semanales para analizar los datos y debatir las cargas físicas, con el objetivo de evitar la fatiga de los jugadores y mantener su disponibilidad durante toda la temporada.

El técnico alemán se preocupa por mantener una comunicación constante con sus jugadores, para comprender su estado físico y psicológico, y por ser consciente de que las necesidades del jugador varían de un día a otro, lo que permite aumentar o reducir la carga de entrenamiento según su estado.

Y el resultado, según lo que se comenta dentro del vestuario, es evidente sobre el terreno de juego; el Barcelona se muestra más dinámico y superior en el plano físico a sus rivales, mientras que los jugadores se sienten en su mejor momento.

Pero el verdadero reto para Flick y Kugel será mantener este alto nivel durante toda la temporada. Y lo más llamativo es que fuentes del vestuario consideran que el equipo aún no ha alcanzado el 70 % de su potencial físico, y se prevé que llegue a un nivel superior a partir de octubre.

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