Un nuevo y sorprendente giro vivió el caso Negreira, después de que la Unión de Federaciones Europeas de Fútbol (UEFA) reabriera el expediente del Barcelona tras un movimiento oficial del Real Madrid, que remitió al organismo europeo un enorme dossier que incluye cerca de 50.000 páginas y miles de documentos, pruebas y declaraciones, exigiendo que se trate el caso y las posibles consecuencias deportivas que de él pudieran derivarse.
Según lo publicado por el [diario As](https://as.com/futbol/internacional/la-uefa-reactiva-el-expediente-al-barcelona-tras-la-denuncia-del-real-madrid-f202610-n/), la apertura del expediente disciplinario ya es oficial, mientras que los documentos presentados por el club blanco han comenzado a ser examinados por el inspector encargado del caso.
De acuerdo con As, el Real Madrid pidió que se despojara al Barcelona de los títulos conquistados durante los años en los que el club catalán pagó dinero a José María Enríquez Negreira, exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros en España.
El periodo objeto de investigación abarca desde 2001 hasta 2018, los años en los que, según señala As, el Barcelona pagó cerca de 8,4 millones de euros a Negreira, mientras la UEFA busca aclarar la naturaleza de esos pagos y su finalidad, así como si tuvieron algún impacto en las competiciones.
El Real Madrid ya había anunciado oficialmente el pasado mes de junio que había presentado un escrito ante los órganos disciplinarios de la UEFA en relación con el caso Negreira, y el club afirmó que el escrito incluía pruebas que, a su juicio, refuerzan los indicios relativos a pagos prolongados en el tiempo del Barcelona a Negreira a través de distintas estructuras y empresas.
La UEFA anunció hoy que recibió del Real Madrid "una gran cantidad" de documentos relacionados con la investigación en curso sobre el Barcelona en el caso Negreira, confirmando que los inspectores de ética y disciplina también obtuvieron dichos documentos con el fin de evaluarlos dentro de la revisión continua del expediente.
As aclara que el nuevo paso supone que el caso pasa a la fase de examen detallado de las pruebas, además de la recopilación de información directa de las partes implicadas y la toma de sus declaraciones, así como la concesión al Barcelona de la oportunidad de presentar sus alegaciones y observaciones sobre el expediente.
El presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, había calificado el caso, tras salir a la luz en 2023, como uno de los más graves que ha visto en el fútbol, al tiempo que subrayó entonces que el caso había prescrito desde el punto de vista deportivo dentro de España, mientras que no era así para la UEFA.