El Barcelona y su afición respiran por fin aliviados: después de más de un año de sufrimiento y ausencias repetidas, la estrella neerlandesa Frenkie de Jong ha recibido el alta médica completa y está totalmente a disposición del técnico Hansi Flick, dentro de la lista del equipo para el esperado encuentro ante el Real Betis.
El regreso de De Jong no es solo el regreso de un futbolista, es el final de un largo capítulo de dolor y mala suerte que comenzó hace más de un año y que se agravó de forma dramática por una decisión imprudente en el Mundial.
La temporada pasada no fue fácil para el maestro del centro del campo neerlandés, que se perdió 9 partidos por 4 lesiones distintas, antes de recibir el golpe definitivo esta temporada, según el diario español "[Mundo Deportivo](https://www.mundodeportivo.com/futbol/fc-barcelona/20261016/1004239347/cronologia-calvario-frenkie-jong.html)".
1\. El inicio, 5 de septiembre: durante su participación con la selección de los Países Bajos ante Lituania, sufrió una lesión muscular leve en el obturador externo de su pierna derecha, por la que se perdió un solo partido, contra el Valencia. Pareció una lesión pasajera, pero fue la primera chispa.
2\. El segundo golpe, 26 de febrero: en los entrenamientos, sufrió una rotura en la parte inferior del músculo de su brazo derecho, una lesión que le apartó de 6 partidos de máxima exigencia, entre ellos ante el Villarreal, el Atlético de Madrid, el Athletic de Bilbao, el Newcastle, el Sevilla y el Rayo Vallecano.
3\. El misterio, 11 de mayo: una tercera recaída sin explicación oficial por parte del club, por la que se perdió los partidos contra el Alavés y el Real Betis. Ese silencio fue un indicio preocupante de que el jugador ya no se recuperaba por completo.
4\. El gran desastre, el Mundial (del 3 al 30 de junio): aquí comienza la etapa decisiva y más polémica. De Jong participó con los Países Bajos en el Mundial sintiendo molestias y jugó 6 partidos completos sin estar físicamente a punto.
La conmoción: jugó el Mundial con un ligamento roto
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El 23 de julio, el Barcelona hizo estallar una sorpresa rotunda al confirmar en un comunicado oficial que el dolor que padecía De Jong era en realidad una rotura del ligamento colateral medial de su rodilla derecha. En otras palabras, la estrella del Barcelona completó el Mundial jugando con un ligamento roto que no había sido diagnosticado o, al menos, no había sido anunciado.
El propio jugador rompió su silencio para revelar lo sucedido en una entrevista conmovedora con los medios del club: "Estoy muy disgustado, me molesta de verdad porque lo que más me gusta es jugar al fútbol, y especialmente con el Barcelona y con la selección".
Y añadió: "Sufrí una lesión leve en el Mundial, y quiero aclararlo para que la gente sepa qué pasó. Fue una lesión en la que creo que tuve mala suerte, porque fue un accidente: alguien cayó encima de mí".
Continuó desvelando los detalles de la decisión de la que se arrepintió: "Me hicieron pruebas y se vio que había algo leve. Me dijeron que podía seguir jugando, que sentiría molestias y dolor, pero que podía continuar. Se lo pregunté y me aseguraron que la cosa no iba a empeorar".
Y concluyó: "Seguí jugando porque me gusta jugar, y el Mundial es un sueño. Haría cualquier cosa por jugar, y lo he hecho muchas veces también con el Barcelona".
Un balance pesado: 14 partidos de ausencia
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Las consecuencias de esa última lesión fueron las mayores, ya que solo esta temporada se perdió 14 partidos, de los cuales 10 con el Barcelona (Elche, Athletic de Bilbao, Rayo Vallecano, Valencia, Feyenoord, Levante, Racing de Santander, Sevilla, Getafe y Galatasaray) y 4 con la selección de los Países Bajos (Alemania, Serbia, Grecia y Serbia de nuevo).
Ahora, tras su recuperación total, De Jong se encuentra ante un nuevo reto y un equipo completamente distinto, pues su posición la ocupa actualmente Rodri, y Flick ya piensa en probarlo en una nueva demarcación como central izquierdo, en un intento de aprovechar su tan esperado regreso.