Lamine Yamal estuvo a punto de poner en riesgo su participación en el Clásico ante el Real Madrid, después de entrar en un encendido rifirrafe con Facundo Buonanotte durante la victoria del Barcelona sobre el Real Betis por (5-2), en un partido que vio al joven astro perder los nervios, antes de que Hansi Flick interviniera para sustituirlo, mientras Raphinha le instaba a abandonar el campo rápidamente para evitar que la situación empeorara.
La tensión había alcanzado su punto máximo tras el gol de Abde Ezzalzouli, con el que el Betis recortó la diferencia a (2-3). Lamine se dirigió hacia Fermín López para comprobar su estado después de que cayera a raíz de un contacto anterior, antes de que Valles interviniera para ayudar al jugador del Barcelona a levantarse.
En ese momento, Lamine apartó a Valles a un lado, antes de que apareciera Facundo Buonanotte y empujara al joven futbolista, a lo que Lamine respondió con un empujón más fuerte, en un ambiente cargado dentro del terreno de juego.
**Dos empujones que estuvieron a punto de costarle mucho a Lamine Yamal**
La intensidad del enfrentamiento escaló rápidamente, después de que Buonanotte respondiera con dos cabezazos hacia Lamine, en una escena que estuvo a punto de ir más allá de un simple cruce de palabras y un contacto físico.
Lamine ya había recibido una tarjeta amarilla en el partido, lo que hacía que mantener esa actitud implicara un riesgo adicional, con la cercanía del duelo ante el Real Madrid, que representa una parada importante para el Barcelona en LaLiga.
No era fácil predecir qué habría ocurrido si Buonanotte hubiera caído tras el empujón de Lamine, pero el episodio colocó al joven jugador en una situación delicada, teniendo en cuenta la importancia del Clásico y la posibilidad de recibir una sanción disciplinaria si el enfrentamiento hubiera derivado de otra manera.
**Flick y Raphinha**
Hansi Flick comprendió la necesidad de sacar a Lamine de ese clima de tensión, por lo que decidió sustituirlo, en la tercera ocasión en la que toma esa decisión durante la temporada, después de haberle dado descanso ante el Elche y el Levante.
En la línea de banda, Raphinha pidió a su compañero que se apresurara a abandonar el campo, mientras Flick lo sujetó momentos después y le susurró al oído, en una escena que pareció un intento de calmarlo y explicarle los motivos de su sustitución.
La decisión llegó en un momento delicado, pues el Barcelona no necesitaba perder a uno de sus jugadores más destacados por una reacción impulsiva, antes del esperado duelo contra el Real Madrid.
**Un talento que no está exento de impulsos**
A pesar del incidente, Lamine Yamal ofreció una actuación llamativa ante el Betis y mostró destellos técnicos de gran nivel, entre ellos su gol inaugural, que causó admiración, además de su aportación ofensiva y la asistencia en el gol de Gabriel Jesus.
Pero la calma habitual de Lamine no le impide en ocasiones perder los nervios, especialmente cuando se siente provocado, como ocurrió en el estadio Sánchez-Pizjuán hace cerca de un mes, cuando algunos aficionados lo criticaron por lo que consideraron una exageración al caer, y también por las reacciones en La Cartuja hacia su celebración del gol.
El joven astro posee un talento excepcional y la capacidad de marcar la diferencia, aunque mantener la calma en los momentos de tensión sigue siendo una parte importante de su evolución, sobre todo con la magnitud de las presiones que lo rodean y la importancia de los partidos que disputa el Barcelona.