Josep Pedrerol, presentador del programa español "El Chiringuito", elogió a José Mourinho tras liderar al Real Madrid hacia la victoria por 2-1 sobre el Barcelona en el Clásico disputado en el Camp Nou, al considerar que el técnico portugués superó a Hansi Flick gracias a sus elecciones tácticas y a su acierto para desbaratar los planes del conjunto catalán.
Pedrerol señaló que muchos creían que Mourinho se había convertido en un entrenador del pasado, y que su fichaje había sido un error, pensando que temería enfrentarse al Barcelona, pero respondió a estas críticas con una actuación contundente y ofreció una lección de dirección técnica en la gestión de los grandes partidos.
La decisión más destacada de Mourinho llegó en la configuración del centro del campo, tras optar por Bernardo Silva y Arda Güler junto a Aurélien Tchouaméni, además de la presencia de Bellingham, en lugar de apoyarse únicamente en la fortaleza física.
Este planteamiento otorgó al Real Madrid una mayor capacidad para competir con el Barcelona en la posesión y la creación de juego, en un momento en el que Pedri y Rodri no mostraron el nivel esperado.
Pedrerol apuntó que Mourinho comprendió durante los partidos anteriores su necesidad de lograr un equilibrio entre la solidez física y la calidad técnica, algo que se reflejó en el rendimiento de su equipo en el Camp Nou, y este método podría representar una opción fundamental para el técnico portugués en los próximos enfrentamientos, tras demostrar su eficacia ante el Barcelona.
La superioridad táctica, según Pedrerol, no fue el único factor detrás de la victoria, ya que la disciplina y el trabajo colectivo desempeñaron un papel importante en el triunfo del Real Madrid, después de que sus jugadores mostraran un compromiso evidente en defensa y ataque, y realizaran un gran esfuerzo durante todo el partido.
Josep consideró que el equipo ofreció la imagen que esperaba su afición, subrayando que enfrentarse a los grandes rivales requiere valentía, organización y espíritu combativo, elementos que quedaron claramente de manifiesto en el Clásico.