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Ganadores y perdedores del fin de semana europeo: del derbi arrollador del Manchester United a…

El domingo debería haber sido un día de celebración para Robin van Persie y su familia. Su hijo, Shaqueel, salió del banquillo en apenas su cuarta aparición sénior y anotó dos goles audaces en los últimos tres minutos, igualando el marcador 3-3 para el Feyenoord contra su rival de ciudad, Sparta Rotterdam.

Sin embargo, la alegría duró poco: en el tiempo de descuento, Joshua Kitolano marcó el gol de la victoria para el Sparta, dejando al Feyenoord con una racha de seis partidos sin ganar en todas las competiciones. Aunque aún se mantienen segundos en la tabla de la Eredivisie, el equipo ya está a 16 puntos del líder PSV, con la lucha por el título prácticamente decidida antes de terminar enero.

La derrota también provocó tensiones internas. El mediocampista estrella Quinten Timber criticó al entrenador por dejarlo en el banquillo: “Hay un límite. Todos saben que lo doy todo por el club, y hoy lo hice de nuevo. Incluso si tengo que jugar de lateral derecho, lo hago por el equipo. Es una farsa decir que no hago nada”, declaró a ESPN.

Con el contrato de Timber por vencer este verano y rumores de su posible salida al Marsella, Van Persie enfrenta el reto de recoger los pedazos mientras intenta mantener su puesto y, al mismo tiempo, asegurar que su hijo reciba reconocimiento por su actuación estelar.

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