En la rueda de prensa previa al partido, Mourinho aclaró que no había hablado recientemente con Arbeloa, señalando que los constantes cambios de número de teléfono dificultan la comunicación. Además, indicó que no veía necesario un consejo formal, sugiriendo que Arbeloa conoce perfectamente la tarea que tiene por delante y entiende la rivalidad profesional de este duelo en particular.
El técnico portugués también expresó su deseo de que Arbeloa tenga éxito en su nuevo rol como entrenador del Real Madrid, aunque naturalmente, no a expensas del Benfica en este partido crucial. Mourinho describió su relación personal con Arbeloa como cercana, refiriéndose a él como uno de sus “chicos” y un jugador favorito desde una perspectiva humana durante su etapa en Madrid. No obstante, este afecto no se traduce en colaboración táctica antes de un importante encuentro europeo. El “Especial” subrayó que, aunque desea que el Real Madrid prospere en general, para este partido su enfoque está únicamente en lograr la victoria.