Tras el encuentro, Paulo Fonseca cargó contra el arbitraje por lo que consideró una expulsión excesivamente severa a su joven figura. El técnico del Lyon sostuvo que, en la acción previa, Endrick había sido objeto de una falta clara por parte de Dehmaine Tabibou, quien —según su interpretación— nunca tuvo intención de jugar el balón.
“Para mí fue muy dura, muy dura. Hay una falta previa clarísima. El jugador del Nantes no intenta disputar el balón, su intención es bloquear a Endrick”, afirmó el entrenador portugués.
Fonseca también denunció lo que considera un trato excesivamente agresivo hacia el adolescente por parte de los rivales, algo que, a su juicio, está cruzando una línea. “Es el tercer partido en el que los oponentes salen con una agresividad desmedida contra Endrick. Pensé que estas situaciones ya pertenecían al pasado, pero la intención fue evidente”, señaló.
“Realmente intentaban intimidarlo. Los árbitros deben proteger el talento de un jugador como Endrick”, concluyó.