Es posible que Hoeneß también haya recordado los tres últimos duelos eliminatorios contra el Real Madrid, en los que los muniqueses siempre salieron perdiendo. Una diferencia que podría suponer una ventaja para el FCB: esta vez, el partido de vuelta se disputará de nuevo en el Allianz Arena. Además, el campeón récord llega tras una tranquila ronda de octavos, en la que se deshizo del Atalanta de Bérgamo, que había eliminado al BVB, por un marcador global de 10-2 en dos partidos. Además, el FCB recuperará para los partidos contra el Madrid a Joshua Kimmich y Michael Olise, sancionados por acumulación de tarjetas amarillas el pasado miércoles, mientras que en el Real Madrid varios jugadores clave llegan al partido de ida de cuartos de final con una tarjeta amarilla y es posible que el portero titular, Thibaut Courtois, se pierda el partido por lesión.
En principio, el septuagenario no quiso dejarse llevar por la tentación de deducir un posible triplete simplemente como consecuencia del buen momento de forma. «Eso es demasiado optimista». También en la Copa DFB, en la que el equipo de Múnich se enfrentará al Bayer Leverkusen en semifinales en abril, el presidente honorario ve un gran desafío: «Va a ser difícil». Al menos en lo que respecta al título de liga, Hoeneß quiso comprometerse y «diría que seremos campeones de Alemania».
En la liga, la ventaja sobre el Borussia Dortmund, su perseguidor, es de nueve puntos antes de la jornada 27.