Aunque la atención se centra en la participación mayoritaria, el aproximadamente 13 % de las acciones que pertenecen a la aseguradora A-CAP —antes propiedad de 777 Partners— no se incluiría en el paquete de adquisición. Esto deja a Ramos y a sus socios con el camino libre hacia el control mayoritario, sin necesidad de reunir a todos los accionistas minoritarios bajo su paraguas.
En cualquier caso, además de la inversión inicial para la compra de las acciones, los nuevos propietarios deberán realizar una importante ampliación de capital de unos 100 millones de euros para sanear las cuentas deterioradas de la entidad. Esta inyección de efectivo se considera vital para la estabilidad futura del club, ya que garantiza que, si Ramos toma las riendas, lo haga con la flexibilidad financiera necesaria para devolver al Sevilla a las primeras filas del fútbol europeo.