Existe un consenso cada vez mayor en que Vinicius es víctima de una identidad táctica inadecuada, y se sugiere que debería volver a los números que ha llevado anteriormente para librarse de la carga que supone el papel de creador de juego.
Al referirse al peso que supone la camiseta con el número 10 para el extremo, Luciano declaró: «Me enfadé mucho cuando vi a Vini con la camiseta número 10. Creo que no puede jugar con el número 10; es inimaginable que Vini juegue con el número 10 en la selección porque no dejaremos de compararlo. No es un número 10; es un extremo, no es un centrocampista, no es un genio, no es cerebral, se basa en la velocidad y el regate.
«Vini no es Neymar; no tiene por qué asumir la responsabilidad de ser la estrella de la selección. Forma parte de un colectivo. Cuando el colectivo funcione, él rendirá. Si pudiera darle un consejo a Vini, sería que no eligiera el número 10».