Según el diario «El Desmarque», Yamal respondió con evidente irritación: primero señaló el marcador electrónico y el tiempo de juego, como si justificara su decisión de actuar por su cuenta en ese momento decisivo del partido.
A continuación, el jugador del Barça levantó el brazo derecho dos veces en un gesto claramente airado, dirigiendo sus muestras de descontento directamente hacia De la Fuente, que era el único miembro del cuerpo técnico que daba instrucciones en ese momento, mientras el resto de los jugadores estaban concentrados en el terreno de juego.
La tensión continuó tras el gol. Yamal no se limitó a no celebrar, sino que expresó su descontento aún más mientras se dirigía al vestuario, donde se hicieron evidentes los gestos de insatisfacción durante su encuentro con el entrenador Flick en la línea de banda, aunque la ira principal iba dirigida en un principio al entrenador de porteros.