Este año, el equipo del entrenador Álvaro Arbeloa está decidido a conquistar su decimosexto título de la Liga de Campeones. Esto cobraría aún más importancia, ya que la máxima competición europea podría ser la última oportunidad que le queda al Real Madrid de ganar un título esta temporada.
En la Copa del Rey, a mediados de enero cayó de forma sensacional en octavos de final ante el Albacete, equipo de Segunda División; en LaLiga, tras la sorprendente derrota por 1-2 ante el RCD Mallorca, candidato al descenso, el pasado sábado, el Real Madrid ya se encuentra a siete puntos del líder, el Barcelona, a falta de ocho jornadas para el final.
Aunque se le atribuyen buenas posibilidades al Real Madrid en este partido estrella de cuartos de final, sobre todo por su exitosa trayectoria en la competición europea de clubes más importante, el Bayern es ligeramente favorito debido a su excelente estado de forma. «Para mí, lo más importante es que estemos totalmente concentrados en el partido más difícil que se puede tener en Europa. En mi cabeza solo quiero que ganemos, que el equipo no tenga miedo aquí y demuestre lo que somos capaces de hacer», declaró el entrenador del FCB, Vincent Kompany, en la rueda de prensa del lunes.
En Madrid, el Bayern quiere conseguir una buena posición de partida para el partido de vuelta, que se disputará el miércoles de la próxima semana en Múnich. En semifinales, al ganador de este duelo le espera el vigente campeón, el París Saint-Germain, o el Liverpool FC, es decir, en cualquier caso otro gigante del fútbol europeo.