Tras la victoria 2-1 del Bayern sobre el Real Madrid, circularon fotos de Kane inmóvil, con la mirada fija en las gradas. Mientras sus compañeros aplaudían a la afición de Múnich, el delantero permaneció quieto, como sumido en un trance.
Las imágenes desataron un debate en Internet: algunos pensaron que sentía la presión del momento, y otros creyeron que reflexionaba sobre su anhelo de un gran trofeo. Pero el delantero ha aclarado que su gesto tuvo una razón práctica y sentimental.