El Stuttgart conoce el creciente interés por su jugador estrella y, según informes, ha fijado un precio interno de unos 50 millones de euros (43 millones de libras/58 millones de dólares) por el mediapunta. Aunque el club alemán prefiere mantener su plantilla, el atractivo económico de la Premier League podría ser difícil de ignorar.
No es el único club inglés interesado: el Manchester United intentó ficharlo el pasado verano, lo que refleja la alta demanda. Un traspaso a Londres le permitiría duplicar su salario anual de 4,5 millones de euros.