El empate ante Girona apenas ayuda al Madrid, que ve al Barça seis puntos por encima con un partido menos. Además, como ensayo para la final de Champions en Múnich, generó más dudas que certezas. Arbeloa insistió en que su foco estaba en el Girona, no en el Bayern, pero su once decía lo contrario: Militão como único defensa probable para Alemania y un centro del campo con Valverde, Bellingham y Camavinga que recordaba al de la Champions. Un ensayo que no funcionó.