Según el diario español «AS», Díaz suele ir a contracorriente. Tras ser titular solo cuatro veces en 194 días, aprovechó su tiempo en el banquillo para revertir la situación. Después de que el entrenador Álvaro Arbeloa reconociera públicamente que se merecía más, el jugador duplicó ese mérito con su rendimiento sobre el campo.
Con el regreso de la potencia ofensiva liderada por Kylian Mbappé, Díaz debió redefinir su rol: ya fuera como mediapunta, “falso delantero” o acompañante de Vinicius Junior en la punta, siempre aportó peligro.
Ante el Bayern fue el suplente más importante, pero ayer frente al Girona volvió a la titularidad y, lejos de resignarse, respondió con rebeldía.