En una entrevista conGQ España, el internacional francés reflexionó sobre su gran privilegio.
Mbappé afirmó: «Para mí es un regalo de Dios: vivir mi pasión, jugar los mejores partidos y estar en el mejor club del mundo. Siempre estoy agradecido por estar en el campo y levantarme cada mañana para hacer lo que amo. Me encanta estar en el campo y sentir que estoy pisando el mejor terreno del mundo, en un país que, en lo que al fútbol se refiere, es uno de los mejores del mundo».