Aunque el club sigue siendo muy competitivo, la Liga de Campeones es el trofeo que define su identidad. Tras el primer partido, Bellingham fue claro: el margen de error es nulo en la fase decisiva.
En la víspera del decisivo partido de vuelta, el centrocampista inglés lo dejó claro en la rueda de prensa: «Esa es nuestra mentalidad, no vamos a escondernos. Queremos creer porque no nos quedan más oportunidades».